Un año más, el noveno, la Agrupación Socialista Bejarana, entregó el Premio a la Libertad. Este año decidimos en Asamblea que le sería otorgado a Soraya Rodríguez Ramos, Secretaria de Estado para la Cooperación Internacional. El premio se otorga a quienes se hayan significado durante el año en curso por su trabajo y esfuerzo en pro de la Libertad en cualquiera de sus manifestaciones. Para recibir este premio, se puede pensar en más personas, sin duda, pero en Soraya también.
El acto comenzó con música, porque a mí, que lo organizaba, me parece el idioma que todos entendemos y al que todos podemos acudir cuando otros fallen. Brahms inundó la sala de la mano de Emilio Mellado, un joven pianista serio y entregado.
La palabra LIBERTAD fue explicada por un maestro del lenguaje; Antonio Gutiérrez Turrión (aquí las encontrareis “Desde mi terraza”) Se hizo un gran silencio para recibirlas, respetuoso, sincero, casi de acto de contrición. Asentíamos ante las ideas claras y el pensamiento certero.
El acto continuó con la intervención del alcalde de Béjar, Cipriano González Hernández, un hombre libre porque su honradez se lo permite, un hombre bueno porque su libertad le ampara. Él nos acercó a Soraya, pero sólo un poquito porque sería ella misma quien se ganaría, después, nuestro corazón y nuestros asentimientos.
Soraya también es libre porque es humilde para recibir y generosa para dar. Comunica sus pensamientos con la voz, con las manos, con los ojos, pero sobre todo, con el corazón. Convence porque cree en lo que hace, en lo que sabe hacer y, sobre todo, en lo que debe hacer por y para otros.
Los aviones se han convertido en su segunda casa y el mundo en un lugar para paliar necesidades, injusticias, sinsabores… LA MUJER, su gran preocupación, una de sus banderas y, sin duda, una de sus labores.
Habla de la familia, del grupo, de la cohesión, de la ayuda, lo cooperación…y a mí me gustaría haberle dicho que la necesitamos, que personas como ella hacen que creamos en la eficiencia del ser humano para reconocer necesidades y actuar. Que necesitamos su energía y esfuerzo para que nos contagie, nos anime y nos ayude a decir alto y claro que nuestra obligación, que nuestra libertad está allí donde haga falta, allí donde hace tanta falta…pero no se lo dije, creo que ella ya lo sabe.
GRACIAS Soraya porque estás y, ahora que te he conocido, sé que siempre estarás.