19 de marzo de 2009

Artículo Censurado


El viernes día 13, como explico en el pretendido artículo, pasó lo que pasó y yo me emocioné como hago siempre, para adentro. Escribí una pequeña reseña del acto, para afuera. Y lo envié a los dos periódicos con los que suelo colaborar. En uno de ellos, el digital, el director está de viaje y lo publicará cuando vuelva... seguramente tarde en el tiempo y en la memoria. En el otro, el de papel: .... bueno... no sé... mira a ver... no parece muy en consonancia... el tema... la línea (debo reconocer, desde la perplejidad más absoluta, que es un medio liberal, o eso creía yo). Lo cierto es que mi pobre y pequeño artículo se queda inédito.... ¡No! ¡Nada de eso! que para aquestas ocasiones tengo yo un blog bien ripiado.

Aquí os lo dejo, tratadle bien, que ya ha sido vapuleado, el pobre mío.

“Represión, Silencio y Olvido”




El viernes día 13 en el Convento de San Francisco, desde la Ejecutiva de la Agrupación Socialista Bejarana se organizó la presentación de un libro, un magnífico libro. Lleva por título “Represión, Silencio y Olvido. Memoria histórica de Hervás y el Alto Ambroz”, siendo su autor Francisco Moriche Mateos. Hasta aquí la reseña simple, como nota de prensa.

Ahora quisiera comentar un poco el libro, un poco el momento y un poco los sentimientos.
Francisco Moriche, maestro en Hervás desde hace 25 años, no puede abandonar su profesión, la lleva en la cabeza y en el corazón, por eso, nos enseña continuamente; con sus gestos, sus palabras, sus maneras y su saber hacer. Sin pretenderlo, de eso estoy segura, nos dio, más bien nos regaló, una lección magistral. Lección de serenidad, de rescate de nuestra memoria, de saber mirar un pasado y reconocerlo como nuestro, de redención y humildad, de encuentro y sosiego, pero, sobre todo, de vida en la muerte.

Su libro trata sobre las victimas de la guerra incivil (Gracias A. G. Turrión por esta definición que hago mía) en Hervás y en el Alto Ambroz, pero bien pudiera ser la historia de tantos pueblos y ciudades como fueron, de tantos hombres y mujeres como perecieron, en mil lugares y en mil recuerdos.
Mi abuelo Román (que no estará en ninguna lista, porque es mi decisión y su deseo) el abuelo de tantos nietos, el padre de tantos hijos, las madres de tantos huérfanos, los vecinos que no tuvimos, los compañeros que faltan y faltarán siempre porque no sabemos donde se encuentran…. Todos ellos recuperados, por un trabajo de investigación y cordura, realizado por un excelente escritor y por un corazón, apenas, sereno.

Moriche escribe con frases cortas, casi con sentencias de escritor. Al abrir el libro encuentras la más certera, la que se mete en tu cabeza y ya no te abandona más: “Cuando terminó la guerra no llegó la Paz, llegó la Victoria”. Y yo recordé una infancia de silencios, una adolescencia de historias y una madurez de comprensión.

El libro tiene dos partes, quizá tres, si separamos los documentos gráficos tan necesarios. En la primera encontramos reseñas, memoria colectiva, investigación e historia. En la segunda, vidas, con nombres, apellidos, “apodos” y mil dosis de realidad.
Debo confesar que sólo he podido leer la primera parte. Mi libro, dedicado con generosidad y cariño, descansa mirándome en la estantería de libros por leer. Seguramente en breve pueda terminarlo, pero habrá que dejar reposar sobresaltos, estoy convaleciente y no puedo con todo.

Reposemos pues y hablemos de las personas que nos acompañaron en esta presentación.
Abrió y cerró el acto El secretario General de la Agrupación Socialista y Alcalde de Béjar, Cipriano González Hernández, quien presentó a los miembros de la mesa: Miguel Miñana Barroso, Presidente de la Agrupación Socialista Bejarana. Mª Luisa Vicente, Secretaria de la Asociación “Memoria y Justicia” de Salamanca. Juan Ramón Ferreira Díaz, Presidente de la Asamblea de Extremadura, Sergio Pérez Martín Alcalde de Hervás y por último el autor del libro ya mencionado Francisco Moriche Mateos.

Fueron muchas las personas que se nos unieron y a las que se agradece su presencia, su silencio y sus aplausos. Todos recibieron un libro que el autor firmó a quienes así lo desearon.

Una tarde para compartir, para recordar y para que la memoria, nuestra memoria, vuelva la vista atrás, doliéndose de lo que fue, comprometiéndose a no permitir que vuelva a ser, ni con hechos, ni con olvidos.



13 comentarios:

Anónimo dijo...

Querida amiga:La realidad político-social de nuestro Béjar no se conoce bien hasta que no se se vive en las propias carnes, tomátelo como siempre; una experiencia que te ha llevado a conocer más el "poblao", jjajajaja esa palabra que tu tanto odias y que me ha costado no pocas broncas.

Y bueno recuerda lo que te dije ayer, mas pronto que tarde veremos la caida en picado de los medios y el peregrinaje por los despachos de los editores por la bajada de ingresos,la gente pasa de leer las lineas editoriales actuales.Ese día me acordaré de que una crónica con pequeñisimos tintes subjetivos no fue publicada.

Un Beso MP.

EDB

Adu dijo...

Lo de "guerra incivil" a mí me suena a Victorino García. Al menos yo lo vengo leyendo desde hace tiempo por su entorno (Los Verdes).
Por si te sirve de algo, hace años que decidí no enviar cosas a la prensa: MUTILAN TODO, no ya sin tu permiso, sino sin consultarte siquiera. Poco después me declaré "objetora de prensa": nos engañan estúpidamente (en lo vil hay, al menos, inteligencia).
Ahora buceo por Internet y selecciono yo misma.
BBD.

Anónimo dijo...

Perdona que entre asi pero voy a buscar un libro de Angel Maria Lera en el que aparece esa frase, no me acuerdo si en Se vende un homnre, o en la de La paz empieza nunca, ya te comentare

mojadopapel dijo...

Jo Marina después del trabajazo y la ilusión......recuperate del todo, y tu "palante". UN BESAZO.

femme d chocolat dijo...

Mmmm, me he debido de perder...

No comprendo
¿Qué no está en consonancia?, ¿en consonancia con la línea habitual de ESE periódico?, ¿en consonancia con el interior del libro?, no entiendo nada.

Qué le pasa a tu artículo pues?


Jo, yo no sé, pero parece que viendo los hechos posteriores : el libro y su tema están ( siguen) más vigentes que nunca , no?


En fin , mi abrazo más sincero, Marina, a tí y a él.
Hay cosas que son verdaderamente incompresibles.


Un beso, cariño

Manolo dijo...

Eso te pasa por frecuentar malas compañias, porque malas compañías son las publicaciones diarias provinciales. Ya a un amigo común le indicaron que su columna no se ajustaba a la montaraz línea editorial de esos "papeles". Salimos ganando todos porque nuestro amigo ahora nos regala a diario sus impresiones. Igual que tú: Con frescura, en vivo y en directo.
No pongo en el mismo saco a los redactores, que después de todo tienen que trabajar en algún sitio, aunque sea en "esos".

Anónimo dijo...

Parece que setenta años no son suficientes para empezar a sajar heridas que se cerraron en falso hace treinta. Se hace conveniente intervenir y , dentro de lo posible, sanar definitivamente esas heridas. Los familiares de los represaliados tienen el derecho de saber.

En España no se supo administrar la victoria. Se utilizó para machacar a los vencidos. Estos testimonios son necesarios e imprescindibles, antes de que la generación que vivió los sucesos en primera persona se termine. De los dirigentes lo sabemos todo. Hay montañas de libros de todos los colores dedicados a ellos. Mi enhorabuena por el buen trabajo refrendado por el éxito de la presentación. pancho

Marina dijo...

Gracias a todos por vuestro apoyo, me ha servido para luchar por mi artículo, que en sói mismo no vale nada, pero que representa unos hechos y una memoria que no quiero pasar por alto. Os decía, he lucado por él y parece ser que se intentará publicar, al menos desde Béjar, que sean los altos jefes los que digan que no. Ya os contaré.

Muchas gracas y mucho cariño para todos.

Isabel Romana dijo...

Leyendo el artículo que te ha sido "censurado" he descubierto algunas cosas: que las dificultades vienen a ser más o menos las mismas en todas partes (te hablo desde la Comunidad Valenciana), que esa guerra incivil sigue viva de algún modo y que la batalla que entablan quienes quieren recuperar la memoria está siendo y va a seguir siendo muy dura, muy encarnizada y con una oposición brutal. No hay que olvidar que también siguen vivos muchos de los que participaron de manera activa en la masacre, o sus descendientes directos. Ellos son los que dicen que estamos revolviendo en las heridas, que patatín y patatán: en una palabra, que no quieren (ni tampoco la iglesia) que se les pasen cuentas - ya sabemos que eso no ocurrirá - y además, pretenden que ni siquiera nuestros descendientes puedan conocer los hechos. Quieren que predomine, cómo no, su versión.

Me ha gustado mucho esa expresión que citas: "después de la guerra no vino la Paz, sino la Victoria". Me parece de una extraordinaria lucidez. Ahí se encierra todo el horror de la represión posterior.

Por otra parte, me ha recordado también el tema que tengo en este momento en mi blog, el del asesinato de Julio César. Un asesinato político perpetrado por quienes habían perdido la guerra civil y habían sido perdonados por César. Es decir, que para seguir manteniendo sus privilegios, los potentados de siempre no dudaron en asesinar a quien les había perdonado la vida. Eso sí, trataron por todos los medios de convencer a los romanos de que había sido por su propio interés, porque César iba en contra de la república. ¿No te suena todo esto? Así eran ya en la antigüedad y así siguen siendo.

Quiero decirte que entre los seguidores de mi blog hay uno que se llama "Fusilados de Torrella", en el que su autor, "daalla" está escribiendo sobre aquellos acontecimientos. Es su manera de hacer justicia. Te lo digo por si os sirve de inspiración o, de algún modo os ayuda a recuperar parte de aquella memoria.

Por último, (este comentario está resultando ya excesivo), decirte que me llena de orgullo que haya sido en la agrupación socialista de Béjar donde haya tenido lugar el acto de presentación del libro. Yo también soy socialista. Un abrazo y mucho éxito en la difusión de esa obra.

Marina dijo...

Hola Isabel. Sí, he leído tu blog y estoy de acuerdo contigo.
Me alegra mucho tu comentario, abierto, sincero, sin tapujos y todo lo largo que quieras, hay cosas que necesitan muchas palabras para poderse explicar, porque han sido muchas las letras y palabras que no se han dicho.

Y s, no podía haberse hecho desde otro foro.

Un enorme beso compañera

Ñoco Le Bolo dijo...

Con la mirada ausente...

¿Apagar la verdad? ¡Que absurda tarea! Se extiende, es imparable. No hay censura que la ataje. Vanos intentos de una clase culpable por acción u omisión.
Adelante pues.
Y esa guerra es la guerra que anida en los roncones de la estupidez... madre de todas las guerras.

...besos rojos

CristalRasgado & LaMiradaAusente
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Ñoco Le Bolo dijo...

y...

felicidades a ese autor que actualiza una memoria que no hace faltar llamarla histórica ya que ha sido una constante para muchos. Dolorosa constante.

...un abrazo para él

CristalRasgado & LaMiradaAusente
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Marina dijo...

Gracias Ñoco por tus comenarios. Le trasladaré al autor tu abrazo... a veces son tremendamente necesarios.

Por eso, un abrazo tb para tí.