Los diminutos pétalos de flores, compartían espacio con el confeti de colores brillantes y tiras de revoltoso papel. Todo junto voló de nuestras manos a sus sonrisas, de nuestro sentimiento a su felicidad.
Caminaron juntos por un césped regado con las palabras de discursos cargados de emoción, amor y complicidad.
Y brindamos, alzamos nuestras copas a lo más alto, para que el viento nos trajera todo lo bueno que está por llegar y nos hiciera participes de su vida...
...la madrugada nos encontró bailando y celebrando. Le invitamos a un cocktail y seguimos la fiesta.
E&J















