22 de abril de 2020

Shisssssssssssss




Iba pensando en qué decir cuando me abriera la puerta, ¿A qué iba realmente? ¿Cuál era mi excusa? Para mi sorpresa la puerta estaba abierta y todas mis elucubraciones carecían de sentido, lo cual me hizo sonreír.

La casa parecía desierta, las cortinas y estores no dejaban entrar una claridad aplastante de julio, el ambiente fresco se agradecía. Es curioso como las casas antiguas lo que mejor conservan es el frío del tiempo, ese tiempo pasado que nunca fue mejor.

El silencio hacía que mis pasos fueran cautos y espaciados, no quería alertar a quien, quizá, estuviera reposando. Pronto escuché el teclado de un ordenador desde alguna habitación cercana, unos golpes secos, enérgicos y quizá estresados, aporreaban las letras, que, sumisas, obedecían y plasmaban las palabras y signos que su autor decidía. Supe que iba a ser fácil llegar sin ser oída.

Allí lo encontré, sentado en una silla de madera que aún olía a barniz, recuerdo fugazmente mi extrañeza por la elección de semejante asiento... pero mi vista pronto se detuvo en su espalda, en los movimientos de los hombros, movimientos vigorosos y sensuales. No llevaba camiseta, tan solo un pantalón muy fino de rayas blancas y azules, sus pies, descalzos, descansaban sobre las puntas de sus dedos.

De pronto dejó sus manos en suspenso encima del teclado, inspiró con fuerza y mi olor llenó sus pulmones y su cerebro, pero no se volvió. Echó su cuerpo hacia atrás y sus movimientos me llamaron. Me acerqué despacio, sabiendo que él sabía.


Bajo un imperceptible rayo de sol, se quemó el celuloide.



10 comentarios:

Dulce dijo...

Un encuentro esperado aquella visita tan sigilosa pero perceptible por su inconfundible aroma. El final me desconcierta un poco pero las letras y su actitud me agradan ;)

Besos dulces y dulce noche.

Marina dijo...

DULCE.- Los finales a veces desconciertan, por eso son finales.
Besosssss

Ester dijo...

Una visita no esperada pero presentida, avisada con el recuerdo del olor que permanece más que ningún otro. Los principios nacen de un final. Un abrazo grande

Marina dijo...

ESTER.- Hola guapa. Lo que importan son realmente los finales, aunque los principios tbn son necesarios.
Besitos guapa.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

No hay nada mejor que una buena película.

Marina dijo...

PEDRO.- Ya sabes tú, querido amigo, que muchas veces las películas estan sacadas de la más absoluta realidad.
Besos poeta.

Jose dijo...

Princesa de las noches .lleva vos muchas noches si aparecer

Marina dijo...

JOSE.- Cierto querido amigo, pero volveré como volverán las oscuras golondrinas, aunque no las esperemos.
Mil besos

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Esos momentos inesperados y cuando todo lo planeado ya no nos sirve, nos llenan de emoción en la vida.

Saludos

Jose dijo...

Pues sigo esperando su vuelta.