20 de junio de 2009

EL DOLOR AJENO

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Subía por las escaleras del Tanatorio, concentrada en la altura de los peldaños, haciendo los cálculos de la fuerza que tendría que realizar mi brazo para subir cada uno de ellos… así hasta completar los 18 escalones. Una forma elegida al azar, para mantener mi cabeza ocupada y posponer el momento del choque frontal con la realidad, con su cara, con su tristeza, con su dolor.

Traspasé la puerta mirando las caras y los ojos, sobre todo los ojos. El descubrimiento fue inmediato y el abrazo también. Sentí su corazón latiendo acelerado, su calor interno, su corazón helado, las horas sin dormir, el no creer, no saber, no tener…

Un breve encuentro para caer en otros brazos, en otros lamentos. “Te acompaño en el sentimiento” dice una vecina, conocida, allegada o sinllegada. ¿En qué sentimiento?

Su madre sin el hijo, sentada erguida en una silla de respaldo recto, juntos los pies, enlazadas las manos, roja la mirada y helado el corazón.

La hija sin el padre, mirando a una ventana por la que entra el calor, la cara vuelta al mundo y helado el corazón.

Todos en una sala, una hora, mil, dos mil, cientos de minutos exponiendo su dolor a propios y ajenos, a cercanos y extraños, a queridos e ignorados.

No por primera vez, sentí una profunda desazón, siempre me invade un rigor inoportuno de rebeldía que me pregunta por qué se expone el dolor más lacerante al público, para que todos lo vean, para que todos lo sientan, para que nadie repose, para que se cumpla un rito, una costumbre, un acompañamiento que quizá… y sólo quizá, no debiera producirse de inmediato, sino con el tiempo en el alma y el corazón casi descongelado.
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(Fotografía Manolo Casadiego)
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30 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Que lindo es leerte.. ya me hacia falta pasar por tu espacio.

un abrazo

que tengas un buen fin de semana
besos
saludos fraternos

la jardinera dijo...

Pues fíjate Marina, yo pensaba como tú hasta que murió mi padre. Me explico.
Antes de ese día yo era de las que no iba a los tanatorios, me daba muy mal rollo, era incapaz de pronunciar las palabras "te acompaño en le sentimiento", me sentía como falsa, como sobreactuando. Iba a los funerales por compromiso, no porque sintiese que ese era mi sitio. Y lo de ir a los cementerios, eso ya era para nota. Me suponía tanto sufrimiento ver allí a los más allegados metiendo en un agujero para siempre jamás al ser que habían perdido, que prefería no hacerlo.
Pero murió mi padre. Y todo cambió con respecto a este tema.
Jamás llegué a imaginar cuánto se agradece que tus seres más queridos, cercanos, amigos, compañeros de curro, vecinos, etc, te acompañen en el último día de tu ser querido.
Puedes estar rota de dolor, con las piernas apenas sujetándote, con el corazón congelado, pero ese "calor" humano reconforta, te permite comprobar que no estás solo en el mundo, que tu dolor (aunque no se comparta) importa.
Cada vez que abrían la puerta del tanatorio y veía a alguien conocido me emocionaba de tal manera que las lágrimas afloraban en mi rostro. Y era una mezcla del dolor que ya estaba instalado en mí con las lágrimas de emoción, de gratitud, de...
Ahora no sólo no voy a los funerales de mi gente querida, sino que tb voy a los funerales de la gente querida de mis amistades. Si ellos están inmersos en el sufrimiento, yo allí estoy, acercando mi cuerpo y mi corazón.
No hace falta hablar en esos lugares. Con estar es suficiente. Tu presencia es suficiente.

Muchos besos, cosita linda,

Anónimo dijo...

¡¡Menudo rollo te he metido!! Mil perdones...

;)

La jardi

mojadopapel dijo...

Jardinera, estoy contigo. no has metido ningún rollo ,preciosa, hasta que no sufres esta situación de cerca no te das cuenta lo que supone que te acompañen en esos momentos, pero Marina también tiene razón en que los amigos no solo tienen que estar al lado en ese momento puntual sino que debieran demostrar su cariño más espaciadamente en el tiempo para dministrar tu soledad y eso....,eso, es harina de otro costal.

Marina dijo...

Adolfo un saludo sabático y un abrazo predominguero... en definitva; besos gordos para el finde.

Jardinera hermosa y mjdppl, no puedo ni debo discutir ni comentar nada de lo que decís, porque en este asunto todos tenemos razón y razones y todas son tremendamente válidas. Sólo agradeceros el que sigas conmigo en las entradas alegres y triste.
Un beso agradecido para cada una.

Marina dijo...

Se me olvidaba, esque ando con el poco dormir (de cinco a nueve) el mucho hablar y hacer me tienen un tanto trastocada. Que de rollo nada, Jardinera hermosa. Tú exprésate, riega mi jardín que saldrán las flores escondidas a darte los buenos días.
Otro beso cielo.

NERIM dijo...

Tengo que confesar, que me siento identificada en ambos casos.
El dolor se expresa cuándo y a quien se quiere, pero si pasas por una situación así, te reconforta saber quién está a tu lado y tener una mano para agarrar y un hombro en el que reposar la cabeza, en ése momento tan distante...

En fín,que siempre es un gusto leerte (como diría nuestro amigo Payés)
Besotesssssss

NERIM dijo...

Se me olvidaba, la foto preciosa.

Nota a "tener en cuenta": QUIERO UN CUADRO DE ÉSA FOTO!!!!!!!!!!!
Hala, ahí lo dejo.

Besos tb para el lector paciente.

Adu dijo...

Mi padre falleció la madrugada del día que yo cumplía 26 años, inesperadamente.
A mí me sobraba todo el mundo, yo solo quería estar a solas con mi dolor. Después he actuado creyendo que todo el mundo siente así y me he dado cuenta de que no, de que soy un bicho raro. Y he vuelto a ir a los velatorios. Pero por favor, si algún día pierdo a alguien querido, no vengáis a acompañarme, mejor hacedlo después de una semana, cuando ya nadie se acuerda.
Mi único consuelo fue saber que se había ahorrado su propia decadencia y aún hoy pienso así.
Besas tardes a todis.

SILVIA dijo...

Te dire que mis reflexiones ante este tema, son un poco contradictorias. Me explico: es confortante ver, notar y sentir el apoyo de los tuyos en particular y de la gente en general, en momentos dificiles. Sin embargo, me invade una impotencia enorme ver a quienes jamas se han preocupado, sumidos de repente en una tristeza sinsentido. Ya sabes, nunca he podido con la hipocresia. Lo peor de todo es, que la mayoria, pasado el "mal rato", se olvidan de que los sigues necesitando. Pero debe ser ley de vida que dicen. Cada cual, a lo suyo. No nos olvidemos de que el ser humano, es egoista por naturaleza, e indiferente por deferencia. Solo decirte a titulo personal, que mil gracias por seguir estando ahi, tan incondicionalmente. Mil besitos!!!

SILVIA dijo...

Por cierto, no hace falta decirte, que las gracias no son solo para ti. Ya lo sabes preciosa.

carmencmbejar dijo...

Qué tema, repleto de tristeza y teatro, porque es un velatorio: el teatro social, un escenario sobreactuado impuesto desde no se sabe dónde. La gente acude allí por impulso propio a acompañar a los familiares, pero se actúa siguiendo unas pautas previamente fijadas. Al igual que en los entierros y las bodas, los allegados se arropan se unen, los verdaderos afectados. Y junto a éstos una masa humana que impone: mujeres aquí, hombres allá. Movimientos de cabeza arriba y abajo, "qué entierrazo" comentan algunos, "¿han venido éstos y aquéllos?", "qué bueno era el difunto"... Y mientras el dolor, el temible dolor y el miedo a la nada, la falta de fe, las preguntas que asalta, que nadie puede contestar y el vacío.

Besos

Anónimo dijo...

Hola Marina, Vaya cambio¡.Yo me cargaba de un plumazo todas los ir por compromiso especialmente cuando la muerte golpea con dureza por no seguir el trascurso, podíamos decir natural.
Creo que es el momento de ser rebeldes como tu te dices y cambiar ese ir a mas hasta en los hechos en los que se necesita intimidad y que estén al lado gente que se mete en tu pellejo y no solo acude para lucirse, por morbo, o por el famoso compromiso. A lo mejor tenemos que ir a menos pero realmente auténticos con los sentimientos del ser humano y decir adios a toda la pantomima que nos rodea.

Por desgracía he conocido situaciones totalmente surrealistas que no solo han calentado sino aumentado esa especie de dolor congelado que tu defines.

En cualquier caso, si hay algo positivo que se puede sacar de este hecho es que sabes separar el grano de la paja, en esos momentos no hacen faltas palabras, las vibraciones que tu describes tan bien se trasmiten con bastante facilidad son pocos los que como tú dices te acompañan, con el tiempo y el corazon descongelado.

Un Beso y cuidate que me tienes preocupado.

Antonio

Isabel Huete dijo...

Sólo voy a los funerales, y a veces a los entierros, de la gente a la que de verdad he querido. Nunca se me ha ocurrido ir por compromiso aunque sé que mucha gente lo hace. Cuando murió mi madre en noviembre pasado, la verdad es que me sorprendió la cantidad de gente que la quería y el sentimiento de dolor auténtico de los que vinieron al tanatorio y al funueral. No me sentí yo ni más ni menos reconfortada por las visitas porque el dolor lo llevas dentro y sólo queda para ti. Todavía ahora lo siento cuando pienso en ella.
Besotes.

Marina dijo...

¡Ufff! No sé si pedir discupas por esta entrada, creo que sólo se salva el precioso árbol, helado pero vivo al fin. Creo que sí que las pido.

Lo siento, no quise remover sentimientos, ni recuerdos dolorosos, sólo sentí la necesiad de escribir y lo hice, seguramente de forma irreflexiva.
Pido disculpas a todos y todas. Como dije en el comentario anterior, todo es válido; el ir, el qedarse, el hacer, el no estar, el ahora, el después, el presente.... He vivido pérdidas cercanas y lejanas. Hace ahora un año viví con un amigo, lo peor que le puede pasar a un ser humanao, tabien escribí un artículo al respecto, con el corazón roto por su dolor... pero el otro día, al ver la cara de la madre ... algo pasó y lo escribí. No quise doler nada ni a nadie.

Todo es válido y todo es lícito, seguiremos cada uno aguatando nuestra mochila (la frase no es mía)hasta el final.

Un beso para todos y de nuevo lo siento.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Debemos sentir el dolor ajeno como nuestro, es la única manera de poder ser solidarios y poder sentir en carne propia lo que nuestros seres amados y nuestros semejantes sienten en momentos de profundo dolor.

Y claro los ojos, las miradas, esas nos dice todo de lo que hay en el alma de cada uno, ya que son las ventanas del alma.
Saludos


Nota: Que belleza de foto, sentí un reposo total.

Adu dijo...

Tontorrona, no tienes que pedir disculpas. La muerte es algo natural, tanto como la vida, deberíamos hablar más de ella.
Besos días y feliz domingo.

isabel dijo...

My fairy,
Difficult to give an opinion about this. Everybody reacts differently. Personally, I like all the people I love stay there, their hugs are very conforting in those hard moments. And it's the time when you can also show others you love them, we don't usually do it. We never tell people we love them and they are important for us. Sad it has to be in such an occasion.
Lovely photograph.
Big kiss.

cuarentaydosymedio dijo...

Dolor de la despedida…
¿Despedida?
No me despedí de ti
Te fuiste sin avisar…

Alma encogida
Corazón herido
No quiero creer
Creo estar en un sueño.

Abrazo sincero
Silenciosa mirada cómplice
Del corazón amigo
Del amor verdadero.

Aunque…
Siempre hay quien pierde la oportunidad de estar en silencio…
Y se queda solo con sus palabras retumbándole entre sus orejas.
Y por dentro me río de su inoportunidad
Porque estoy lejos de aquí...
No quiero estar aquí
Pero tampoco sé donde quiero estar.
No quiero que esto esté pasando
Pero no lo puedo evitar.
La inercia del rito me hace seguir adelante…

Y después…
Después la soledad
Las buenas intenciones que en eso se quedan
El enfado
¿Por qué te fuiste?
La tristeza
¿Por qué no estás?
Y más soledad...

Puede que un día algo suceda
O no suceda nada...
Puede que un día comience de nuevo a caminar.

Juan Carlos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
LAGUN dijo...

Como en muchos otros aspectos, en éste hay opiniones para todos los gustos, y todas son respetables si éllas, en sí, implican también respeto.

Un beso

Anónimo dijo...

Que decir si todos nos hemos sentido asi,clao que duele es el sino de la vida.concj 11

Ñoco Le Bolo dijo...

… con la mirada en el umbral…

A la muerte están asociadas muchas culturas, y a las culturas, hipocresía. Tal vez nuestro modelo, por el que prefiero inclinarme, sea el más frío, el menos humano pero debe haber un punto de encuentro entre el mismo y las plañideras.
Esa presencia cálida, necesaria en esos momentos, no se tiene que producir, necesariamente, con la presencia personal y la exteriorización ostentosa...
... pero solo es una opinión.

... bsgns

CR & LMA
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SILVIA dijo...

A ver, a ver... pedir perdon por expresar tu opinion? Desde cuando? Aqui todos hemos dado nustras opiniones y ninguno hemos pedido perdon por ello. Entre otras cosas, porque no se ha faltado el respeto a nadie. Marina, tu simplemebte te has limitado a exponer sobre el papel tus pensamientos mas sinceros, y eso, personalmente, me parece tan valido como valiente. Asique, sinceramente, no veo la necesidad de pedir perdon. Esta mas que claro que nuestras opiniones no van a comulgar con las de todo el mundo, pero si en el siglo en que vivimos, hay que pedir perdon por expresarse, y de la manera que tu lo has hecho ademas, apaga vamonos. Un placer leerte tita, no te digo mas. Mil besitos!!!

Makiavelo dijo...

Aguantar el tipo sin el consuelo de otros cuesta mucho, es más fácil y más cómodo ampararse en los demás.

Saludos.

Satine dijo...

un besito mi niña...muakssss

María dijo...

MARINA,

M e he sentido fatal, al ver que hace tres días que tú también estabas hecha polvo y yo sin enterarme. Te he intentado enlazar dos veces y nada mañana lo intentaré una vez más, que ya sabes que yo soy una inútil en esto.
No he entendido bien, ¿ el funeral era por un hijo, que además era padre?
Y Mi Marina, porque pides tú perdón. ¡La cosa más buena y noble de la globosfera! entonces yo en el mío qué, ¿también pido perdón por contar una historia triste?
Es muy bello lo que retrataras, y si conmovedor y triste, y nos ponemos llorosos y da pena...y, es la vida Marina.
Yo creo que llorar no es malo, lo malo es no poder llorar y si alguien consigue remover recuerdos aunque sean tristes, es una artista, como tú.
La fotografía es una belleza y a pesar de la nieve, tú trasmites todo tú calor.
Y si, pone triste, porque la partida de alguien siempre es triste,
pero llorar, reír, soñar, darnos mimos, cariño y algún tirón de orejas...
¿no es para lo que estamos todos aquí?
En mi blog te contestaré a tu comentario, que se que va de tu salud y tu niña que es una campeona...
Te quiero Marinita, ya casi te lo puedo decir de verdad, eres un cielazo.
Montón de besos.

Y luego se preocupa Jardi, de que se extiende diciendo cosas preciosas...yo si que soy la más pesada del mundo, mundial.

Marina dijo...

Roy , tienes razón, los ojos hablan, despacio y con calma… sólo hay que pararse a mirar.
Un abrazo

Adulina cielo, gracias, necesitaba que alguien me espabilara…¡Y quien mejor que tú!
Nos vemos pronto, un abrazo mi niña.

Isabel, mi querida Isabel, casi, casi he entendido tu comentario sin ayuda de mi traductor particular, pero sólo casi eh?.
Te quiero mi niña.

42’5, me cuestan los silencios, me apremian las palabras, pero sobre todo me gusta la compañía, esa compañía cercana que calienta el alma y sonríe en el dolor, en los agobios y en la toma de decisiones, sean importantes o no.
Creo que soy tremendamente rica y me siento especial e importante, cuando amigos como tú me dejan estos comentarios que en sí mismos son un regalo.
Gracias cielo.

Juan Carlos, has eliminado un comentario precioso que me había emocionado… pero respeto tu decisión, aunque hayas dejado un hueco en mi blog que nada ni nadie podrá llenar.
Un enorme beso y un ¡por favor vuelve a ponerlo!

Lagun, coincides con mis apreciaciones sobre el asunto. Te debo una visita larga, muy larga.
Un abrazo

Hola 11, preciosa mía, vengan mil besos que remedien mi alma.

Ñoco tu opinión, válida como todas, es cierta, tb como todas. Los ritos son y están y hay que llevarlos, pasarlos y aceptarlos. Luego a cada cual le servirán en uno u otro grado.
Bsngns de colores para ti.

Silvia, guapa, nos vemos en muy pocos días,¡¡¡¡bien!!!!!

Satine besos gordísimos y rechuperreteaods para ti mi cielo.

María, que no te preocupe nada Lianta mía. El estómago sigue igual, pero no, no me quedo delgada te lo aseguro, sólo cansada y dolorida, demasiado tiempo.
Yo tb te quiero guapa. Y claro que no te enrollas, me gusta.

azul dijo...

Me ha gustado muchisimo esta entrada...invita a una reflexión...y ha sido tan buena tu entrada que se ha notado en todos estos comentarios de los cuales de todos tambien se sacaba algo

Felicidades

Un saludo

Marina dijo...

Gracias Azul. Un beso