30 de septiembre de 2009

MUCHO AZÚCAR

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Buenas noches. Póngame una docena de churros y dos porras.

+++++- Hola ¿le pongo azúcar?

Levantaron los ojos a la vez y se reconocieron de nuevo, como todos lo años, como cada feria. Se sonrieron sin hablar.
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+++++- Tenga la vuelta. Hasta luego.

Hasta el próximo año, pensé, pero no dije nada, nunca le decía nada.
Hasta el próximo año, pensó, pero no dijo nada, nunca le decía nada.

Año tras año se repetía la misma escena, dos o tres veces, dos veces al año.

Habían pasado en pandilla con el dinero justo. Entonces, la churrera siempre se equivocaba poniendo algunos churros de más.
Más tarde pasaron de la mano y de nuevo había churros de más en el paquete.
Pronto hubo dos pequeñajas tirando de unas manos hacia el mostrador pidiendo azúcar. Mucho azúcar…
El pelo crece y las trenzas se convierten en melenas al viento… y vuelven a ser dos…ahora por cada lado.

Corren y compran por su cuenta… con mucho azúcar. Ellos, los de toda la vida, pasan, se acercan, piden, sonríen y en el paquete sigue habiendo churros de más.

+++++- Disculpe ¿No se ha equivocado?
+++++- No. No lo creo. Siempre he puesto los mismos.

Hoy he vuelto, como siempre, como cada año. La luz me deslumbraba, me aturdía y el corazón empezó a salpicarme. Me asusto cuando hace eso porque algo no va bien.

+++++- ¿Quiere un chocolate señora?
+++++- Perdona. Tú eres… ¿la hija? ¿Dónde está tu madre?
+++++- Se ha jubilado, no sin antes enseñarme a contar una docena.

No sé su nombre. Ella tampoco el mío. Sé que tiene dos hijos y que su marido es el que ahora hace los churros.

+++++
- Si queréis dos porras esperad un poco. Las vamos a hacer en unos instantes o dos.
+++++- Entonces dame un chocolate… y espero.

Sin darnos cuenta había aparecido un tuteo espontáneo.
Hasta el próximo año, pensé, pero no dije nada.
Hasta el próximo año, pensó, pero no dijo nada.

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++++

31 comentarios:

Ñoco Le Bolo dijo...

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… con la mirada en el umbral…

La vida se mira en muchos espejos para contar el paso del tiempo. Unas porras y un chocolate caliente es un modo dulce de ver que todo pasa para seguir igual.

... toques dulces desde CR & LMA
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María dijo...

¡¡Mi dulce MARINA!!

Es realista, porque habla de tu historia a lo largo de los años, con una churrera "que no sabía contar" de grande que tenía el corazón... Por eso, entre churros y corazones, a cada docena más grande y a cada corazón más enorme, sin hablaros os hicisteis amigas de dos o tres días al año.

Y es mágica, porque como todo lo que tu escribes, lo sazonas con ese polvo de hadas, que hace que donde te entrega el cucurucho con más churros de los que debe, te está dando un beso y ella y tú lo sabéis. Y la siguiente vez, que al cavo de los años, volvías a su churrería tú se lo devolvía...

¡¡Amos, que García Márquez a tu lao, ni pa pipas...!!
(Esto por para igualarme con tus comparaciones con la de la boca grande;-)

No llegué la primera como me hubiera gustado, pero seguro que a ti te alegrará más, quien me ha quitado el sitio...

¡¡Por esta vez!!...En tu siguiente entrada acampo a la puerta, para que en cuanto salga no se me cuele nadie....
Te quiero muchooooo...guapa.

¡¡Ahora que ya he venido...!! ¡¡A DORMIIIIIIIIR!!

Marina dijo...

jajajajajaj Dormiré María, dormiré, hoy sí, me queda media hora y me lo prometo a mí misma.
Un beso corazón, un dulce beso, que la entrada es lo que tiene.

Mi qerido Ñoco le Bolo. El chocolate líquido alegra el corazón, en onzas lo templa y en polvo... en polvo, mejor te lo imaginas... (pues como estoy hoy, será el azúcar jajajaja)

Besanganos de chocolate fundido crazón.

LAGUN dijo...

Hablas de churros en el paquete. ¡No sé! Yo debo ser muy viejo porque en mis tiempos de chaval te daban los churros ensartados con un junco.
¿Con azúcar? Pues no me acuerdo, la verdad. Pero sí recuerdo lo del junco. Eso no se me olvida.

Un beso Marina.

Belén dijo...

Ay... siempre se podrían decir tantas cosas, pero a veces no nos atrevemos!

Besicos

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Supongo, Marina, que este relato está basado en una experiencia tuya; por que si, "Hasta el próximo año, pensé" y Hasta el próximo año, pensó", lo fetén habría sido "Levantamos los ojos", en lugar de "Levantaron los ojos", ¿no?... ¡CONFIESA QUE TE GUSTAN LOS CHURROS CON DEMASIADO AZUCAAAA!

;-)

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Qué maravilla de relato. No sólo me ha devuelto el sabor de los churros, sino que ha conseguido emocionarme.

Le Mosquito dijo...

Si opinase que esta historia me parece un churro... ¡mentiría!
Soy cliente de docenas, -que no adocenado-, y disfruto del rito churreril: harina, agua caliente, levadura y sal; manga y pompas de aire; repicar de la masa en el aceite, sudar del churrero y pesar de la churrera...

Comería a la de ya una de esas porras cuyo aroma he podido oler en tu relato.

Gracias.

Adu dijo...

Je je je... me gusta el nombre de la churrería.
Bien relatado, breve, tiernito.
Besos mona, a ver si hablamos el finde.

Marina dijo...

Lagun. Cuando yo era pequeña, iba a Madrid y me fascinaba el asunto de los churros en el junco, porque en Béjar siempre los ponían en cucuruchos de papel encerado. En el junco poner azúcar me imagino que era complicado, pero en el cucurucho, echaban azúcar y los churritos se impregnaban de ella y ¡ummmmmmmmmmm! Para que te voy a contar, imagínatelo…….
Besos corazón.

Belén, en realidad, es bonito mirar y hablar con esa mirada. Se puede decir incluso más que con las palabras.
Besiños.

Pues sí, MSM, real como la vida misma. CONFIESO, MUY A MI PESAR, ¡¡¡ME ENCANTAN LOS CHURROS CON AZÚCAR y la churrera lo sabe, ya ni me pregunta. Lo peor es que todo se va a la barriga y forma un enorme flotador.
Besos chico de negro.

Hola Pedro, gracias. Por cierto, te mandé un correo que no sé si lo has recibido.
Besos

Mosquito que no pica. ¡Qué buenas las porras! Untaditas en chocolate….¡Pecado mortal, seguro!
Un abrazote.

Adu, guapa. La churrería es la que es y la que era y la que ha sido siempre, es real, muy real.
Nos vemos por supuesto… casi por necesidad jejejeje
Besos guapetona

LOLI dijo...

Que buen corazón!!aqui estoy rodeada de jefes tacaños,he trabajado 4 años en una pescaderia y otros tantos llevo en una heladeria y no perdonan ni gramos en un caso, ni cantidad ni centimos en otra y cada vez que hago un guiño de los que nos has contado me va el corazón a mil por si me pillan,pero disfruto de esos guiños(mientras no me pillen,jajaja)
Preciosa historia!!!!
Yo tambien voy a tener que acampar con Maria,jajajaja

BESAZOOOOOOOOSSSSSSSSSSS DULCES Y LLENOS DE CARIÑO

Francoise Voisin dijo...

A la porra con las porras
¿Por qué no guarda y ahorra
para otra afición mejor?
Lavar coches, por ejemplo,
mola mazo; mogollón.

Se necesita manguera,
esponja, agua y jabón.
Un cubo y una escalera
son el mejor colofón.

Lave coches, mi churrera
y verá cuanta ilusión
arrimarse a la manguera
y chimpom, chimpom, chimpom.

SILVIA dijo...

¡¡¡ Y que bien que sientan los churritos mañaneros con extra de azucar !!!
Es algo que echo de menos...
Mil besitos!!!

carmencmbejar dijo...

Impresionantes colas las que se forman todos los días nada más que la señora abre el puesto. Pero, ¿es que los bejaranos sólo comen churros en ferias? Creo que tiene mucha "culpa" la señora de la "catorcena" que tiene una mano para esto...

Y hay que darse cuenta que ella no reconocerá a nadie, porque recorre a lo largo del año tantos sitios...Es al revés nosotros, que estamos al otro lado del mostrador, sí que tenemos su rostro grabado en la mente. Y la conocemos año tras año.

Ya se han ido, la hija, los churros, los cachivaches,... y el azúcar.

Un beso guapa

Deprisa dijo...

La costumbre crea a veces vínvulos como este, donde se dice mucho sin necesitar las palabras. Sólo una mutua confidencia... y mucho azúcar.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Azucarrrrrrrr asi gritaba Celia Cruz, a veces demasiada azúcar puede empalagar, pero si comer churros viene acompañado de algún tipo de idioma corporal que nos incite no solo volver hasta el próximo año, pues vale la pena comer churros.

Saludos y me encantan los churros relleno de leche condensada

...flor deshilvanada dijo...

Dos desconocidas que se conocian de toda la vida...

Me dio ternura y me dejó sabor a nostalgia este post, hermoso!!

Un beso Marina!

Gracias por pasar por casa :)

isabelgg dijo...

My fairy,
I love this tender post. It shows gentleness, kindness and affection between two unknown people who become friends as time passes, and then the loss of this anonimous friendship feeling sad. But life goes on...

L.Y. Kisses

María dijo...

¡¡Wuenos día Marineja!!

A veces, en ocasiones DE VEZ EN CUANDO LA VIDA , nos sorprende...
Con una churrera encantadora;-)

MUCHOS BESOS

Juan Carlos dijo...

Una gran historia tan real como la vida misma.

Un abrazo.

Si Argentina no va al mundial dijo...

Este post me abrió el apetito de una forma contundente!

Saludos!

Isabel Huete dijo...

Ummm, me encantan los churros con azucar (los desayuno casi todos los días en el curro) y no digamos el chocolate hecho!!! Al lado de mi casa hay una churrería que hace un chocolate que te mueres. Si vienes a Madrid algún día te tengo que llevar.
A veces las palabras sobran y las miradas lo dicen todo. Se puede hacer amigos sólo con mirarse.
Un beso grande, preciosa.

CHECHE dijo...

Marina, precioso relato lleno de sensibilidad, cariño y creo que muuucha nostalgia, mil besos.

María dijo...

¡¡Marina!!
Espero que tu super homenaje, haya ido ¡¡genial!!
Y también espero que seas una buena niña y hoy te acuestes a una ¡¡razonableeeeeee!! ¡¡cuídate!!

Muchos besos, cielo.

María dijo...

¡¡Enhorabuena chica, por tu éxito de ayer!!

Parea el que no lo sepa, un homenaje al poeta MARCOS ANA.Y para que veas que hago mis deberes, te dejo...

ESTO, PARA QUE SE ILUSTRE EL QUE QUIERA

Muchos besos y feliz domingo.

Adu dijo...

"Tu niña" se atreve a decirte que seguro que sí, que tú eres de las profes buenas por que a ver: ¿a ti los críos te llaman de tú o de usted?
Ja ja pelirroja, nos vemos sobre el 16-17, ¿vale? Ves trabajando en eso que tú y yo sabemos... Ja ja ;-)

Marina dijo...

GRACIAS A TODOS LOS COMENTARIOS, NO ME DA TIEMPO A CONTESTAROS UNO A UNO, PERO LO HARÉ MAÑANA.
BESOSOSOSSOSOS

mojadopapel dijo...

Que bonito relato!, Marina, tierno y real como la vida misma,preciosa en instantes como estos....los que se guardan dentro y nos enseñan lo bonito que es vivir.

Femme d chocolat dijo...

Qué preciosísima historia, Marina, y qué sensible.

Es tremendo, ¿qué será lo que nos hace callarnos cuando deberíamos hablar? A veces, estoy segura, las gentes somos más afectuosas de lo que parecemos ( o demostramos), y cuántas veces nos encantaría oir lo que -al parecer- se piensa, pero no se dice. Cuántas veces llegaría a tiempo una palabra cariñosa, o de ... constancia de que al menos alguien te ve, te recuerda... pero esa palabra no llega. Y peor: cuando llega suele ser ya demasiado tarde. A menudo en un entierro.
¿Estaremos mal hechos? ¿por qué ese absurdo pudor y silencio que hace más daño que una palabra/gesto amable dich@ a tiempo?

En fin, no sé. Es como si nos diera miedo reconocer en voz alta que somos vulnerables, vulneables a nuestros sentimientos, a tener afectos, a perderlos...Que somos frágiles, sensibles.

Bah, bueno, en realidad yo sólo venía a darte un achuchón gordoooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Te quiero, cariño.Te lo digo . Ea (jajaja)

cuarentaydosymedio dijo...

Chocolate con churros de año en año... Me parece poco... Yo quiero más, mucho más.
Besos dulces, muy dulces.

Marina dijo...

Le haré caso a cuarentaydosymedio y os envío a todos y todas besos dulces, muy dulces, besos de diario, diario de besos. Me gustan los besos... pero no os creais, a veces son dificilísimos de encontrar...