29 de enero de 2009

LA ROSA ROJA (Cuento para recordar)


Hoy me han regalado una rosa roja, abierta y hermosa. Cuando la he cogido tres puntos de sangre han aparecido en mi mano. He mirado la palma dolorida; ¿De quién es la culpa? De la rosa, siempre de la rosa.
Por la ventana que da al patio de luz veo a mi vecina Clara; tan hermosa como la rosa, tan triste, tan golpeada. Nunca llora, pero tampoco sonríe, así ni lo uno la alegra ni lo otro la entristece. De esta forma no tiene que mudar la expresión cuando su marido llega a casa, así no corre el riesgo de equivocarse, aunque el riesgo lo corre simplemente por estar ahí, mirando a la pared y preparando la comida.
Una mañana la puerta se abrió sola, de golpe, con un gran estruendo. Clara creyó que había un vendaval en la ciudad y que el viento huracanado había llegado a su casa rompiendo los cerrojos de su seguridad. Pensó que el granizo había descendido sobre su rostro empapando sus mejillas, que el hielo deshecho en lluvia calaba sus ropas y mojaba sus zapatos… Pero el agua no es roja, a menos que la tiñamos con la rosa culpable.
Ya no veo a Clara desde mi ventana, cuando bajo la escalera intento no mirar el crespón negro que las vecinas han colocado en su puerta, para advertir a todas las mujeres que se guarden de las tormentas.

15 comentarios:

Satine dijo...

uffffff...la piel de gallina mi niña!!!

te lo digo completamene en serio!!!!

estoy muy orgullosa de tí!!!!

besos

mojadopapel dijo...

Me ha encantado Marina,ayyyy.... que hada más picara y que brujilla más buena tenemos en esta Sierra.

Que forma tan estética de contar una cruda realidad.Besos

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Bella alegoría y para que no olvidemos a todas esas bellas rosas lastimadas por su amor y saber que nadie absolutamente nadie tiene derecho a agredir física o emocionalmente a nadie, no hay justificación.
Saludos

carmensabes dijo...

Involucrada y solidaria entrada Marina, una cruda realidad contada con sensibilidad para que no perdamos de vista esa cuestión tan latente que a todos nos afecta y que a muchas destruye cada día.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Por fin puedo entrar!!!.
Dado mi actual estado de ánimo no era ésto lo que más me apetecía leer pero disfrutar de la belleza del texto suple la dificultad del momento.
Tienes un don y te agradezco que hayas iniciado esta experiencia para que podamos disfrutar de él.
El día menos pensado me arranco y te doy la réplica.
Vete preparando para este sábado que te vas a enterar...
Hasta pronto.
Ricardo

Gwynette dijo...

Duro, eh?..estoy viendo por televisión en este momento una história parecida...pero sin tu poesía ..

Besitos

Gwynette dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Donce dijo...

Qué tristee, cago en la marrrr!!

Hace un par de años hablé seriamente con una "Clara", le dije todo lo que se puede decir... entre otras cosas que tenía que aprender a quererse (seguro que si lo hiciese le daría la patada a ese capullo) y sabes qué? que ella hablaba pero no escuchaba!!
Hace poco me la volví a encontrar y ahora en vez de uno, tiene tres hijos de ese "tío".
"La pescadilla que se muerde la cola".
Uffff, me pongo negra!

(Un besito)

Femme d chocolat dijo...

Fuf...

De verdad que a veces doy gracias a mi suerte de no tener un marido... ni nadie que mangonee en mi casa. Cierro la puerta y no se abre a menos que yo la abra...

Es terrible tener que llegar a pensar así. Pero es lo que pienso.

En fin. LO MÁS TERRIBLE DE TODO ES QUE TU CUENTO POSIBLEMENTE TENGA UN NOMBRE Y APELLIDO REAL, SI NO ES HOY, QUIZÁS LO FUE AYER O LO SEA MAÑANA. ESO ES LO PEOR


UN BESO ENORME, CIELO

Marina dijo...

Satine. Si tú estás orgullosa, yo seguiré trabajando, porque creo que eres la primera persona que me dice eso, con otras palabras igual sí, pero esa frase, que me parece preciosa, no.
Gracias, de verdad. Mil y un beso.

Mjppl. Nuestra sierra es la que nos hace seguir respirando cuando todo lo demás se cierra. Te quiero guapa.

Roy un placer verte de nuevo. No, no hay justificación.

Ricardooooooo. ¡Que enorme alegría!, tú que no comentas nunca. Gracias por tus palabras y siento no haberte levantado el ánimo, si lo hubiera sabido…….. Bueno el sábado nos echamos unas risas para compensar.

Gwynette. Gracias por tus palabras, pero la realidad es tan cruda…¿Verdad?

Donce, mi niña querida, tantas, tantísimas Claras tenemos alrededor que impresiona. Te acompaño en tu negrura. Me quedo el besito y te mando dos.

Femme, mi cielo, yo tengo un marido, absolutamente maravilloso, aunque a mi alrededor hay de todo cielo. Desgraciadamente conozco tantos casos en los que la puerta se abre a patadas que… intentaremos paliar, en lo posible las tormentas, pero demasiadas veces los paraguas se dan la vuelta por el aire y no cubren nada.
Recibe mi beso más entrañable.

cuarentaydosymedio dijo...

He entrado y salido varias veces, tantas como he leído tu cuento… Tienes magia querida Hada, me dejaste si palabras.
Yo pensaba que en los cuentos todo eran princesas rosas y príncipes azules… Hoy me has enseñado que la vida es cuento y los cuentos son la vida…
La rosa buscaba un jardinero, se equivocó, aunque sabía de aguas y riegos solo era un fontanero (disculpen los fontaneros, permítanme la metáfora).
El fontanero buscaba un tubo de bajante por donde colar sus desperdicios, se equivocó, su mierda no es tragable por amplia que tenga las tragaderas. (Pero todos decían lo elegante que iba con la rosa en el ojal y que a ella nunca le faltaría el agua… bueno, quizá alguno lo vio venir, pero nadie le hizo caso, “era un agorero”)
Y con tantas aguas fecales que tragó, la rosa se convirtió en cardo, su color en gris se trasformó e insensible quiso mostrarse. Hasta que un día, tanta mierda hizo aquello irrespirable. El fontanero quiso abrir un escape haciendo lo que sabía hacer y otras veces funcionó: martillo y cincel… y cometió su peor error. La rosa (ahora con forma de cardo) reventó.
Marina amiga, cuánto nos queda por experimentar y aprender, cuanto por enseñar… ¿Querrán ellos y ellas aprender?... Nos contestarán: “¡Hoy no estoy para cuentos…!”. Y se equivocarán una vez más… y no es malo equivocarse, si se aprende del error a tiempo (cuando aún es mínimo) y se cambia la conducta. Esos errores, si se dan, se han de corregir en las tiernas edades que tú conoces… Más tarde, es difícil, a veces demasiado tarde… Y sólo se cambia cuando uno mismo está convencido y realmente quiere cambiar, no porque otro lo sugiera… Mientras tanto seguiremos haciendo nuestro trabajo lo mejor que podamos.
Besos.

Marina dijo...

Seguiremos trabajando querido amigo, aunque a veces, muchas veces, resulte insuficiente.
Un abrazote

luis felipe comendador dijo...

No me había enterado de lo de tu blog. Bienvenida, campeona.

Te linkeo en el mío.

Besotes para ti y los tuyos.

Muacsss

Marina dijo...

Gracias Pipe, me ha hecho ilusión verme en tu blog, yo, tan nuevina, tan recien empezá.
Un besito compa

Ñoco Le Bolo dijo...

Por todas las Claras !!!
Desenmascar la brutalidad para protegernos de todas las espinas.

Besánganos
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