6 de abril de 2015

Los pasos de mi niñez





Estaba acodada en la barandilla esperando que pasara la procesión, la oficial, la de siempre, aquella que tenía los pasos de mi infancia. Es cierto que ahora estaban remozados con una capa de pintura, más o menos acertada, pero seguían siendo los mismos que se guardaban en la pequeña capilla en la que, algunas veces, más bien escasas, podía colarme, sin ser vista y quitarle una flor al Cristo con la cruz o a la María que lloraba tanto. Una flor de plástico que llevaba a mi casa y mi madre, tiraba a la basura sin creer que era una flor santa.

Qué fácil era todo entonces, tan sencillo como ponerse el vestido de los domingos, normalmente blanco, que  planchaba mi madre, oliendo a agua de plancha y almidón. Tan simple como volver a casa con el encargo hecho del ramo de olivo, aunque este fuera raquítico y recogido del suelo, porque las señoras mayores los rapiñaban todos. Tan sorprendente como perseguir a las procesiones por todas las callejuelas,  esperarlas en las esquinas y que cada vez nos parecieran nuevas, diferentes.


Resuenan los tambores y las trompetas me avisan de la llegada de mis pasos, aquellos entre los que yo jugaba,  que ahora llevan preciosas flores naturales con mantillas y peinetas negras, muy negras, con unas velas muy encendidas y unos sentimientos firmemente encapuchados. 


La foto la he tomado prestada del periódico digital "Béjar al día" posiblemente sea de Raúl Hernández.


16 comentarios:

Dulce dijo...

Todo va cambiando en el tiempo, pero los recuerdos permanecen intactos aunque ya no sean las cosas como antes, por ello tienen valor especial.

Me alegro de leerte nuevamente.

BdTG.

Marina dijo...

DULCE.- Gracias Dulce. Son momentos complicados para Mi Agrupación, para mi partido y yo no puedo por menos de pensar que fácil sería todo sin encapuchados...

Gracias por leerme nuevamente, espero no tardar tanto la próxima vez, pero mis musas, muchas veces, se toman vacaciones sin avisar.

BdTB

Ocaso de luna dijo...

Nuestra niñez, lo que fuimos y aun anida dentro nuestro. Los aromas , la vista en las callecitas. Todo en algun momento nos regresa como un regalo maravilloso. Disfrutarlo es lo milagroso del momento. Besito

andy dijo...

beautiful blog kisses

tomae dijo...

Tengo un recuerdo especial de "mis pasos", en concreto el de ECCE HOMO, donde aprendían a Nuestro Señor y entre ellos había la figura de un romano con una mirada que daba miedo contemplarlo...sigue provocando ese temor cuando lo veo.

Lo de "encapuchar sentimientos" me ha gustado. Nunca más cierto cuando se trata de la mezcolanza de religión y tradición.


Un beso y Feliz Pascua.

Marina dijo...

OCASO DE LUNA.- Hola, bienvenido, como siempre, a mi pequeño rincón, casi olvidado por mi, pero no por mis amigos blogueros.
Tienes razón, todo vuelve en forma de sonidos, olores, sensaciones… y todo es cambiante y rebelde como la misma vida.
Besos.

ANDY.- Muchas gracias. Abrazos.

TOMAE.- Hola tarraconense. Lo tuyo con los romanos…. Ay ay ay, deberías hacértelo mirar jajajajajaja Ah no, que era con las romanas jajajajaa.
Yo les hice, hace varios años, a una cofradía, por encargo (aunque se los regalé), unos poemas para sus pasos. Era una cofradía nueva, pero los pasos eran de gran valor, unas tallas increíbles. Mis poemas estuvieron expuestos delante de las tallas en la iglesia, a modo de oración, uno era para un Ecce Homo, por eso lo recuerdo ahora. En un momento determinado reforman la iglesia, retiran los pasos y las poesías desaparecen. El viernes me vio el cofrade mayor (o como se diga) y me pidió que se los diera de nuevo. “Hermano cofrade, fueron un regalo que yo os hice, no tengo copia” Me gustó la desolación en su rostro, eso era que los valoraba… pero a él no le gustó mi respuesta, eso significaba que los habían perdido definitivamente.

Lo de encapuchar sentimientos es lo que está pasando en mi entorno político y el que se quita la capucha y sale con el rostro levantado…es el malo, fíjate qué cosas.

Doblo tu beso, pero me quedo con tu deseo de felicidad ;)

Pedro Ojeda Escudero dijo...

y quien no estrenaba el Domingo de Ramos no tenía manos...
Besos.

ñOCO Le bOLO dijo...


Cuando la niñez me impregnaba de candidez e inocencia, envidiaba no poder ser un encapuchado morado haciendo sonar la carraca.
Ahora... lo de la carraca todavía me atrae. Lo otro, pues que solo es un recuerdo de aquellos gloriosos años del trompo y las canicas.
Gracias. Tú me los traes a la memoria.

BSNGNS

· LMA · & · CR ·

Marrubi dijo...

Aunque son tus pasos y los recuerdos de tu niñez, has reflejado de una manera hipermegasuperpreciosa los recuerdos de niñez de la semana santa de muchos de los que te leemos.

Mmmmmmmmmm!! mil gracias por los dulces recuerdos.
Me alegra más que mucho volver a leerte.
Un beso enorme.

P.D. ánimo con esos encapuchados, quitarles la capucha para que todo sea más fácil (aunque sea complicado hacerlo)

María dijo...

Mi querida cuchurrina! cómo me gusta seguirte los pasos, donde sea y en la circunstancia que sea... seguro que por eso ya de peque andabas cerca de la María que lloraba tanto, era un preludio de lo que te esperaba conmigo, solo que yo no tengo flores de plástico, solo lechugas y sargazos mentales, que por cierto puedes llevarte sin avisar o mejor avisando y así te espero, en realidad más de dos y de catorce has desenmarañado, qué te voy a contar de ellos que no sepas...

¿Más fácil antes que ahora? ¿ tú crees? no lo sé... los humanos somos muy desmemoriados, hoy es siempre peor que ayer y mejor que mañana y a mi eso nunca me ha convencido, vamos que no! hoy es lo único que tenemos, por tanto es lo mejor, ayer eras una sabandijilla que recolectaba ramitas de olivo, hoy recolectas gorgoritos en el coro, armonía entre los desarmonizados que te rodean ( no vale hablar de política;-) y sonrisas fuera para secar las lágrimas de dentro. Tú tienes muchos pasos preciosos en el alma aun por andar, dar y regalar que asomarán por debajo de todos los capuchones que quieran esconder tus sentimientos, su fuerza no les permite languidecer ocultos, bajo nada. Los tuyos no son de esos, no. Solo los sentimientos mustios se diluyen ocultos bajo cucuruchos en procesiones ceremoniosas, enlutadas de rigidez almidonada, por eso nunca me han gustado estas liturgias tan llenas de lloros falsos, peinetas y velas.. de pequeña me aterraban las procesiones, nadie con intenciones nobles oculta su rostro, nunca lo he entendido ... tradición, puede ser..sí, será eso.

¿Sbes qué? que los pasos que tu viste en Bajar, yo los vi sabes donde .. jaja ¡¡ en Bilbao !! ¿te lo cuento? ... cuando quieras hablamos ¿vale mi cielo? me ha encantado leerte los pasos aquí, sentirte de puntillas, yo aun ando despistada y perdida recién llegada pero en cuanto me sitúe... descuida, te sigo ;))

Un beso inmeeeeeenso mi querida MARINA,
te he extrañado ¿sabes? sí.. sí que lo sabes Muaaaaaaaaaaaaaaaaakkss! x los que quieras;)

Marina dijo...

PEDRO.- Creo que era; no tenía ni pies ni manos ¿no?
 Besos

ÑOCO.- Este año, en una iglesia de Béjar, en una especie de procesión-acto sacro, han cambiado una de las campanas del campanario por una carraca gigante (tan grande como una campana) y la han hecho sonar, cual campana mayor. Yo que casualmente pasaba por allí, pensé que se estaba desplomando la torre o algo. Ese recuerdo no es de mi niñez jajajajaa.
Me alegro haberte recordado canicas y trompos.

B9B

MARRUBI.- Gracias Marrubita, tú siempre tan bonita conmigo. Volver a leerme es casi un milagro para mí, pero intentaré traer recuerdos por aquí más a menudo.
Los encapuchados siempre tuvieron un poder especial sobre mí, aún lo tienen, quitarles la capucha es imposible…dejarían de ser encapuchados.

Besitos goordos.

MARÍA.- Jajajaajaj tú y tus cuentos de lechugas lloronas jajajajajaaja.
A mi me gusta recolectar momentos y si son compartidos mucho mejor, a veces es lo único que te queda cuando, por la circunstancia que sea, los vientos cambian. Por cierto la María llorona era preciosa y a mí me fascinaba. Una cofradía me encargó unos versos para sus pasos y creo que los más bonitos fueron para ella.
Y todo es política amor, pero se puede hacer de muchas formas, aunque tú te me alteres toda cuando oyes esa palabra jajajajajaja.
Bilbao tiene unas procesiones magníficas, eso sí largas como un día sin pan jajajja.
Me gusta que me extrañes, porque solo se extraña lo que uno quiere.

Muakkkkkkkkkkkssssssssssss

María dijo...

Qué recuerdos tan entrañables los de la niñez, y regresamos a ella, gracias a ti, con esta entrada, yo de la Semana Santa recuerdo cuando era muy niña que me asustaban los capuchones al verlos enmascarados y esos ojos que asomaban con el sonido de esos tambores que me asustaban jajaja.

Y siempre me acuerdo , como bien nos lo recuerda Pedro, del Domingo de Ramos, que siempre en mi casa mi madre nos compraba algo para que tuvieramos siempre manos jajajaja, qué recuerdos mas entrañables!!!!!!! Gracias por acercárnoslos.

Y mil gracias por tu comentario que me emocionó y sentí la fuerza de tu cariño muy cercana, te admiro mucho Marina y te quiero.

Un beso muy grande.

Myriam dijo...

Qué entrañables recuerdos, Marina.

Nosotros festejamos Pésaj que es la pascua judía esa con Moisés cruzando el Mar Rojo y el pueblo Judío detrás, liberándonos de la esclavitud. Hoy, para la mayoría, en sentido figurado, por la esclavitud del espíritu.

Un abrazo

Marina dijo...

MARÍA CERECITA-DISFRAZADA.- A mi hermana una vez la envolvió un capuchón de esos morados, en su capa y a ella le dío mucho miedo, medio nanosegundo tardó su hermena pequeña (osea yo) en irse a por el capuchón sorprendido y sacar a su hermana de debajo de la capa, con voces airadas que retumbaron en toda la procesión (era la procesión del silencio) Encima me reñían a mí jajajajaa.

Y de nada corazón, es que ya sabes que hay cosas que me encienden.

Besos preciosa mía.

MYRIAM.- Que bonito lo que cuentas y que auténtico. De la esclavitud del espíritu solo nosotros somos responsables.

Besos.

María dijo...

¿Que yoooo me lateeeeroooo toooodaaaaa al hablar de la palabra poliiiticaaaaaa! pero q exagerada eres! jaja ... si me altero "un poquito al saber que te metes en política es por el mismo motivopor el que te extraño... te quieeeeroo ... Mil besos preciosa !!!

Nadie en Bérjar se merece no tenerte... en su lista... en su casa .. o en su corazón... así que que te disfruten.. afortunados ellos... ah! y quítate ya el traje de nazarena .. ahora toca el de la feria de abril/mayo .. flores y bombillas:-)

Muaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaakkssssssssss!!!!!!

Marina dijo...

MARÍA.- Si sólo tuviera tiempo de vestirme de faralais... pero lo tendré, no sé cuando, pero por mucho que el tiempo corra, alguna vez tendrá que pararse y yo le pillaré :)

Besos cielo mío.